Entrevista | Liza Grandia: “El riesgo del maíz transgénico resistente a herbicidas es al agricultor”
El libro de la investigadora estadounidense documenta las luchas contra la siembra del maíz transgénico en Guatemala y México.
Hace 12 años Guatemala ganó en las calles una batalla contra la denominada Ley Monsanto. En el 2014 tras tres meses de fuertes protestas, el Congreso del país se vio orillado a derogar un decreto que daba un marco legal para las semillas del maíz transgénico.
La lucha llamó la atención de la investigadora Liza Grandia de la Universidad de California, Davis, pues movimientos gemelos en México desconocían de lo que pasaba en el vecino país.
Así nació el libro “Semillas de Resistencia: Maíz, Soberanía y Poder Colectivo” que la investigadora presentó en un acto junto con líderes de la Red Nacional Por la Defensa de la Soberanía Alimentaria en Guatemala (Redsag) el 9 de julio.
En una breve entrevista comenta sobre la situación de Guatemala comparada con México, el acecho del maíz transgénico y lo que está en juego sobre este tema.
— ¿Qué es lo principal que quisieras destacar de este libro?
— Pues empecé a escribir, a dar a conocer al mundo una historia de David y Goliat y de cómo los pueblos de Guatemala enfrentaron una de las corporaciones más poderosas en el mundo y ganaron.
En ese entonces no se sabía esa historia en Estados Unidos. Así empecé, pero durante 10 años escribiendo el libro y viendo los cambios en México, realmente me di cuenta y hablando con los compañeros de que no se conocían los movimientos en el otro país.
Los mexicanos sobre lo que pasó aquí en Guatemala y aquí tampoco (sobre México). Entonces ahí decidí ampliar el libro para contar las dos historias integradas con la intención de polinizar los movimientos de soberanía alimentaria, no sólo en espacios académicos, sino directamente en los movimientos.
Entonces, eso hemos logrado con la presentación del libro en México, invité compañeros de Guatemala y en base de eso pues tenemos un estudio binacional ya en marcha.
— Quisiera saber tu perspectiva de la soberanía nacional. En Guatemala con relación a otras experiencias que tú has visto en México, digamos, ¿qué tan vulnerables estamos a la siembra de maíz transgénico?
— Sí, pues en México desde el 2001 por casualidad, científicos de la Universidad de California en Berkeley descubrieron genes en la Sierra de Juárez de Oaxaca, o sea lejos de un centro de comercio, a pesar de que había una moratoria en la siembra de maíz transgénico.
Con base en eso empezaron dos décadas de estudios. Encontraron que no es posible la coexistencia de semillas transgénicas en un país de diversidad. Porque al principio el gobierno mexicano al igual que como están haciendo en Guatemala ahora, decía que podían tener zonas libres transgénicas, sembrarlo en el sur y dejarlo de sembrar en el norte, pero los científicos mexicanos mostraron que eso es imposible, porque las semillas se mueven.
— ¿A qué conclusiones legales llegó esto?
Llegaron a la conclusión de prohibir de una vez la siembra de maíz transgénico por medio de una reforma al artículo 4 y 27 de la Constitución de México el año pasado en febrero. Ahora en Guatemala no hay ningún estudio sobre la presencia de transgénicos o no en el país.
(*Vale decir que pruebas de Redsag detectaron en 2025 este tipo de maíz en Sayaxché, Petén y en Camotán, Chiquimula).
Hace años la ONG Save lideró un estudio, creo que fue el 2001. Los datos están en el libro. Encontraron transgénicos en lo que era comida destinada para niños y mujeres embarazadas, incluyendo genes de Starlink, que es un maíz transgénico BT*. Prohibido aún en Estados Unidos, fabricado en aquel tiempo por Aventis. El hecho es que no sabemos si esos genes todavía están rebotando en el campo y muchos más nuevos tipos de transgénicos.
* BT, Bacillus thuringiensis, es el nombre de una bacteria que produce proteínas capaces de actuar como un insecticida específico contra las larvas de ciertas plagas.
— ¿Los genes se esparcen a través de las fronteras?
En Honduras se legalizó el maíz transgénico bajo presión de la embajada gringa en el 2012.
Entonces, se supone por lo que se habla de presencia de siembra de Pantek (como se dice en el campo al maíz hondureño asociado con dicho herbicida).
Un estudio de Insight Crime recién salió que leí que hasta 800 cabezas de ganado cruzan de manera ilícita la frontera entre Petén y Tabasco. Se cruza así tanto ganado así visible.
Seguramente sacos de maíz están cruzando también esa frontera proveniente de Honduras… Entonces, los camiones de ganado llevan los ganado para engorde al Petén y de regreso van comprando el maíz, pero también adelantan semillas y fertilizante a veces a los agricultores pobres a cambio de una parte de la cosecha a medias.
— Esto no es solo una lucha por preservar las especies nativas, sino que tú bien detalles en tu libro los riesgos a la salud y a la biodiversidad en general.
Sí. Tal vez debemos diferenciar dos tipos de de de transgénicos que sistema. Hay un maíz BT que incorpora que toda la planta, incluyendo la mazorca de maíz, tiene una pequeña toxina que repela a una plaga.
Pero la acumulación de esa toxina día y día nunca se ha estudiado en Estados Unidos para su efecto en los seres humanos. Y en México, en Guatemala, donde se comen 10 veces la cantidad de maíz que en Estados Unidos pues tiene un efecto.
Entonces, ahora hay muchos estudios en México de en ratas de duración de 2 años para ver el efecto de ese tipo de maíz transgénico.
— Muchos de los herbicidas que se utilizan para estos maíces transgénicos son cancerígenos, ¿qué marcas mueven estos productos?
— Ahora, lo más común es el tipo de maíz transgénico hecho por Bayer Monsanto y ahora por Dow DuPont, que tiene ocho herbicidas ligados con su maíz.
En el caso de Bayer Monsanto es el glifosato o el Roundup como se dice en mi país y en el caso de Dow DuPond es obligado comprar y es resistente al Hedonal, o sea el herbicida 2,4D.
El 2,4D era la mitad del famoso agente naranja. Entonces, desde el 2016 la Organización Mundial de Salud declaró al Hedonal como cancerígeno y en el año previo declaró el glifosato como cancerígeno.
Entonces, el riesgo del maíz transgénico resistente a herbicidas es, pues obviamente, al agricultor que se le ha obligado a fumigar eso, pero también hay residuos de glifosato en la comida.
— ¿Hay estudios de esta contaminación en la comida?
— Eso lo probaron los mexicanos en un estudio que salió en el 2017 en la Ciudad de México en que encontraron de que el maíz, el 91% del de las tortillas de la Ciudad de México, porque son hechas de Maseca contenían transgenes y una cuarta parte de ellos tenían ya en niveles medibles preocupantes de glifosato. Entonces, seguramente aquí en Guatemala igual está pareciendo.




